
"El 31 de enero de 2001, dijimos que SEGA dejaba el hardware. De alguna forma a mí me tocó realizar esa llamada, no a los japoneses. Tuve que despedir muchos trabajadores, no fue un día placentero", declara Moore."
"Tuvimos 18 meses terribles. Las ventas de Dreamcast estaban calientes, realmente creíamos que podíamos hacerlo. Pero nos aseguraron que teníamos que vender x cientos de unidades y conseguir x cientos de millones de dolares, de otra forma no podríamos mantenernos.
Así que el 31 de enero de 2001 anunciamos que Sega abandonaba el hardware. Estábamos vendiendo 50.000 unidades al día, después 60.000, después 100.000, pero no iba a ser suficiente para alcanzar la masa de compradores potenciales de PS2. Así que hice alguna llamada, despedí a un montón de gente… No fue un día agradable."
"SEGA tenía la opción de perder más dinero y caer en bancarrota, y decidieron finalmente que querían vivir para luchar en otros tiempos. Nos lamimos las heridas y nos acercamos a Sony y Nintendo para pedirles 'kits' de desarrollo"
Entrevista completa en The Guardian (Ingles)
Fuentes: VidaExtra y Meristation
